Oasi delle Saline

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Oasi delle Saline

Las salinas, de origen prehistórico, jugaron un papel importante durante las épocas etrusca y romana. Las incursiones bárbaras de la Edad Media provocaron el declive de la actividad productiva que luego se reinició́ a partir del siglo XV.
El interés por parte del Estado Pontificio por la instalación creció́ con el tiempo, alcanzando su punto máximo a principios del siglo XIX cuando se inició́ el proyecto de ampliación con el asesoramiento de G. Lipari. Las obras, que se iniciaron en 1803, se suspendieron al poco tiempo por disputas legales y solo se terminaron en 1831. En los años siguientes las salinas alcanzaron un alto nivel de producción, tanto que pronto se convirtieron en uno de los pilares de las finanzas papales. Hasta mediados del siglo XIX, la mano de obra, compuesta exclusivamente por presos de la cercana prisión de Puerto Clementino, estaba integrada -para optimizar la producción- por trabajadores externos. Por esta razón, fue necesario construir edificios de utilidad pública en la parte norte de las plantas: una colonia para trabajadores en la que los edificios, con diferentes funciones y caracteres estilísticos – casas, escuela, administración, centro de recreación, almacén y bodegas, tiendas y taberna, enfermería (1876-95); taller, iglesia y sacristía, cisterna, edificio de las sales seleccionadas (1917- 2ª mitad del siglo XX)- se disponen a lo largo de las avenidas central y laterales, hacia la planta de producción. Después de la Segunda Guerra Mundial, con el nacimiento de nuevos procesos de fabricación más rentables, en Tarquinia la extracción de sal ya no resultaba competitiva en el mercado. Entre otras cosas, después de una inundación, algunos de los tanques quedaron inutilizables; por lo que en 1987 el negocio cesó definitivamente. Tras un extenso debate científico y político sobre la reutilización de la planta, se decidió́ vincular el pueblo obrero a la protección de la que ya gozaba la reserva natural. Con financiación europea (Proyecto Life) el conjunto se transforma parcialmente en un centro de investigación científica ambiental de la Universidad de la Tuscia de Viterbo. La reserva se constituyó́ por su particular valor naturalístico ya que presenta características ambientales particularmente adecuadas para el descanso y reproducción de numerosas aves migratorias. Representa un raro tesoro naturalista porque la mayoría de los humedales de Lacio, tanto de agua dulce como salada, han sido destruidos debido al desarrollo urbano de la costa, reduciendo las posibilidades para invernar y descansar de las especies migratorias. Actualmente el oasis naturalista está gestionado por la policía forestal.

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Traduzioni di Ylenia Marcucci e Alessandro Rotatori